sábado, 31 de enero de 2009

Alemania '08

LAS CRONICAS DE UNA EXPERIENCIA ILIMITADA.



UNLIMITED MUSIC, COLOGNE EVENT 2008



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Mi mejor experiencia musical y personal ilimitada.



El vuelo








Primer viaje en avión desde el Prat con destino Munich para hacer escala, retraso de dos horas por huelga de pilotos en Munich, ¿Que os creéis vosotros? Los ricos también quieren su aumento de sueldo, que los Ferrari no se mantienen así como así!

El caso es que.. idioma raro, nadie daba explicaciones, nada de información. Como era previsible yo me empecé a poner nerviosa, porque no llegaba el avión y allí nadie daba explicaciones. Yo le pregunté a un señor al azar si era correcto que esa era la puerta de embarque del vuelo que iba a Colonia, todo esto, yo, en un ingles perfectamente ensayado previamente: el señor contesto en un perfecto castellano: - Sí es este, hay huelga de Pilotos. Pensé BINGO! Acabas de quedar como una mema y además no vamos a estar a la hora prevista en Colonia y por lo tanto haremos esperar a los señores Vodafone.¿I si se van sin nosotras? ¿Nos quedaríamos muchas horas en el aeropuerto? ¿Vendría alguien a buscarnos?

A todo esto, decidimos llamar al numero de contacto que nos habían dado para avisar de nuestro retraso, una señora desde el auricular de mi móvil, me dijo en alemán muy educadamente que no podía realizar la llamada, Bueno.. al menos eso es lo que yo creo porque evidentemente no entendí nada. Menos mal que por ahí andaba el mismo señor de antes al que le había preguntado que resultó ser un señor de bussines español con cultura que nos dejo llamar desde su móvil. Que vergüenza, que de pueblo que somos, pensé, en fin… que, por fin pudimos ponernos en contacto con Kristie y avisar de nuestro retraso y tras hora y media más tarde sirviéndonos té y leyendo prensa alemana de gratis, embarcábamos de nuevo para dirigimos hacia Colonia. Los nervios iban en aumento a medida que íbamos bajando del avión, ¿A quien me encontraré?, ¿Que tenderemos que hacer? ¿Es todo esto una broma? Son algunas de las miles de preguntas que se nos amontonaban en la cabeza. Un gentleman cachas alemán aguardaba nuestra llegada con su camiseta y su cartelito Vodafone y sin intercambiar ninguna palabra con el, nos metimos en una furgoneta blindada con los cristales tintados de negro, sin ningún tipo de garantía de que eso no era un secuestro inter-europeo.


SHASHA

Sasha, uno de los conductores


Primeras impresiones

Llegamos a Colonia, primer contacto de la ciudad desde la ventana tintada de un mercedes monovolumen, ya se podía tocar el verde intenso de los árboles que desde las alturas habíamos divisado. Llegamos al hotel, un armario alemán nos abrió la puerta y nos bajó las maletas, los nervios de no saber que nos esperaba y la certeza de ver que no había marcha atrás, de que ya no podía tratarse de una broma, la euforia se apoderaba de nosotras, era un hecho, ya habíamos llegado.
En la puerta para recibirnos estaba Kristie y poco después Dominich, los dos muy rubios ellos, una inglesa del mismísimo London, una publicista con ideas brillantes, tales como la de este concurso y un publicista alemán, alto, muy alto que parecía recién sacado de un grupo de música. Empezaron los primeros intercambios de palabras, evidentemente en ingles.
Primeramente yo asentía a todo que si con la cabeza hasta que me di cuenta de que empezaban a ponerme caras raras, menos mal que flopy andaba por ahí para hacerme notar lo estúpidamente mal que estaba quedando.
Tras aposentar nuestras maletas en nuestra habitación, la 311 o como Vodafone la había bautizado "Room Radiohead" he de decir, que, primeramente, nos pensábamos que el grupo se alojaba en nuestra habitación, pero luego nos dimos cuenta de que grupos de la talla de los Rolling Stones, Radiohead, Michel Jackson, U2... no podían reunirse todos en el mismo hotel en el que estábamos hospedadas nosotras, simplemente los señores Vodafone habían nombrado de esta forma tan peculiar los dormitorios.


ROOM 311


Después de respirar dos veces y recopilar mentalmente todo lo que estaba pasando, nos dirigimos dirección al ascensor para bajar al hall donde nos esperarían todos para dar nuestra primera visita por la ciudad.
Tomamos el ascensor en el tercer piso, y en el segundo se detuvo para encontranos así a Kristine y Dominich, con una cajita para mi.
Empezaron a bombardearme con palabras en ingles nuevamente, pero esta vez con un móvil en las manos intentando hacerme entender que era un regalo de Vodafone para que pudiera grabar el reportaje. La confusión fue mía al decirles que se lo devolvería tan pronto hubiera acabado con el reportaje. todo tiene una explicación, no es que sea tonta de remate que no se aceptar regalos, el caso es que cuando leí las bases del concurso en la pagina web de Vodafone Music Reporter decían que me entregarían el material para grabar el reportaje pero cuando finalizara mi video debía devolverlo, es por eso que insistí en decirles que no se preocuparan, que se lo devolvería intacto y sin una ralladura. Menos mal que flopy iba enganchada a mi como un chicle para hacerme caer en la cuenta de que volvía a hacer el ridículo.
Bajamos del ascensor, yo avergonzadísima. En el hall estaba la reportera ganadora de U.K, Victoria, con su madre, he de reconocer que hubieron muchos intentos de conversación fallidos con las dos inglesas, no se si bien por mi ingles paleto o por la frialdad del duo, el caso es que durante todo el viaje no tuvimos demasiadas ocasiones de hablar. En cambio si fue así con los dos chicos alemanes, el ganador alemán era Florens, el cachondeito estaba asegurado por el parecido que guarda su nombre con Floren-cia, alias Flopy. A el lo acompañaba su amigo Steve alias bocadepiñon o algo así… Aunque a ellos no los conocimos hasta más tarde, ya en pleno evento de aquella misma tarde.

Volviendo al momento del hotel, nos pusimos las chaquetas y nos dirigimos camino al coche para hacer nuestra primera visita a Colonia. Visitamos un barrio residencial de unas casitas de ensueño, donde casualmente estaban rodando una película, recorrimos media ciudad en coche mientras el conductor nos iba explicando pequeños detalles de los edificios por los que íbamos pasando. Fue entonces cuando Kristie confesó las ganas que tenia de conocernos en persona y de vernos, aix.. que mona ella!
Después de un mini-tour en coche llegamos al escenario clave de todo el festival, la gran plaza donde se estaban ultimando todos los preparativos para la tarde. Caían cuatro gotas y hacia viento.



I am a little pocket



De nuevo de vuelta al hotel a cambiarse, ponerse guapa, porque ahora si que si, ahora empezaba lo bueno.

empezaba la experiencia musical ilimitada….







Pimer evento


Todo estaba predispuesto para emprender el viaje hacia el primer evento del festival. Todos bien vestidos, repartos de acreditaciones VIP, cámaras cargadas..Aquella noche pasarían por el escenario principal, Coldcut y Massive Attack, todo un lujo.Hacíamos tiempo en el comedor del hotel, esperando a que todos estuviéramos listos haciendo honor a esa maravillosa palabra que marco todo el viaje "drinks token" Sí, señores, Sí, la barra libre empezaba a las 6 de la tarde y continuaba hasta que tu cuerpo aguantara el tirón. En el comedor, nosotras, madre e hija y Kristie . El primer día hice intento de pedirme un vodka- sprite para empezar con buen pie, pero luego pensé que igual la gente no lo vería con muy buenos ojos, básicamente no era la imagen que quería dar en un primer impacto, así que me conformé con una fanta, después de un intento fallido de beberme una coca-cola. recalco: La coca-cola, esa bebida chispeante que hace las delicias de mi paladar no existe en Alemania, cuando pides una coca-cola en Alemania, te sirven una coca-cola Light, un asco, imbebible, muerte a la coca-cola cero y a la Light! Al igual que el agua, no existe el agua sin gas, y en el caso de que la pidas expresamente sin gas, tiene un regusto a algo dulce, una cosa rara.. consejo propio, la fanta, lo más parecido al producto nacional.Dejamos el hotel Hopper, donde nos hospedábamos, para volver a la plaza principal de Colonia, el gran núcleo de todo el festival. Ya estaba todo listo, el escenario, las luces, la gente se agolpaba en las colas, luchas titánicas por conseguir un mejor sitio.



VIP Entrance


Llegamos al Dom hotel minutos antes de empezar el primer concierto, Vodafone había alquilado toda una planta del hotel para crear la zona VIP, un espacio que comprendía los grandes balcones del hotel acomodados especialmente para el evento con unas inmejorables vistas panorámicas de todo el marco: escenario-gente-catedral. Flopy y yo flipabamos pepinillos, hotelaco de flipar con alfombras, suelo enmoquetado, lámparas de araña, pianos de cola, hombres, sí, hombres muy guapos… Pero en todo momento intentamos preservar en el anonimato nuestra condición de gente de pueblo que nunca había visto cosa igual, el porte y la dignidad por delante.Por allí empezó el desfile incesante de bandejas arriba, bandejas abajo, Se nos iban las vistas para todos lados, comida, comida, normal diría yo, teniendo en cuenta que todo y habiendo desayunado 5 veces, no habíamos probado bocado desde nuestra pequeña estancia en el aeropuerto de Munich, repartiéndonos como buenas hermanas un triste trozo de bizcocho hacendado. Lo dicho, a zampar como buitres sea dicho, Flopy andaba en busca de lo verde pero sobretodo de los postres.


Comida


Ya estamos aquiiJoy and Kristie



Mientras íbamos picando se me escapaba algún espasmo bailarín, Coldcut había empezado a tocar.En un momento determinado de la tarde-noche los dos chicos alemanes acompañados por Dominich, hicieron su entrada estelar en el recinto, los señores ya se habían hecho derogar, sinceramente teníamos curiosidad por saber como serían los dos machotes alemanes que nos acompañarían, ahora puedo decir: tampoco nada del otro mundo…Charlas e intentos de conversación, mi ingles me tenia frustradamente limitada, menos mal que el vodka fue haciendo su efecto durante los días siguientes, intercambio de primeras impresiones, dudas, todavía había algo de vergüenza y timidez, era el primer día.Eran las 9:30 cuando la plaza estaba hasta los topes, los pocos huecos que habían durante el concierto de Coldcut fueron taponados a presión, se acercaba el momento del conciertazo de la noche, Massive Attack ponía sus pies sobre el escenario. Pelos de punta se me pusieron en algunos momentos y no solo del frió, que algo de rasquilla hacia, sino por el sonido que desde ese escenario salía.En una de esas idas y venidas al baño, siempre como excusa para ir a buscar más comida a las mesas del fondo, hubo algo que captó mi atención de repente, provocándome un escalofrió de los pies a la cabeza, alguien de los allí presentes me era inconfundiblemente familiar, y tan inconfundible que era, el bajista de the Killers estaba ha dos pasos de mi disfrutando del concierto, mi acto reflejo fue mirar alrededor a ver si encontraba a Brandon Flowers, pero no, no hubo suerte. Fue entonces cuando cerré la boca de golpe y casi de un tragantón. En un primer momento pensé, baah! Tu eres una Very Important Person, no hagas el panolis de pedirle una foto, me decía a mi misma una y otra vez: zaida, la cabeza bien alta, tu puedes llevar esto con mucha elegancia. Pero, no.. no fue así, le tuve que pedir una foto, ¿Cómo iba a perder la oportunidad de tomarme una foto con el? Yo tenia que tener una foto con el, tanto si a el le gustaba como si no. Eso sí, muy educada y cordialmente pedida. Pero.. y lo feliz que soy yo con mi foto borrosa? Eh? Porque además, esa es otra, el flash nunca sale cuando tiene que salir y sale cuando no tiene que salir.



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Anécdota del momento: evidentemente yo superfeliz de la vida con mi foto borrosa, aún me temblaban las piernas.. pero aún así yo no estaba satisfecha del todo, seguía mirando de reojo hacia donde estaban el bajista, el manager… todo por si acaso aparecía por ahí el mismísimo Brandon Flowers. Que ya lo digo ahora, no se dio el caso.Entre miradas escondidas, ridículas, porque realmente lo eran, aparece de la nada un chico precioso que resultó ser amigo-miembro de los killers, una especie de groupi en tío, un amigo intimo del grupo que los sigue en su gira, tal hombre como ese, lo había clichado yo con anterioridad por ahí, en fin.. ¿Que se le va a hacer? el chico estaba como para no fijarse.El caso es que, al acabar el concierto, David, que así se llamaba, nos preguntó que a donde nos dirigíamos de fiesta. Por primera vez sonó de mi boca la palabra: Stadgarten.


El cava es más elegante que el Vodka





Stadgarten

Stadgarten, un club de Colonia destinado y alquilado exclusivamente para la gente Vodafone + artistas.

Pues para allí que nos fuimos, a darlo todo. Nosotras ya estábamos algo cansadas, la noche anterior nos habíamos levantado a las 4 de la madrugada para ir con tiempo al aeropuerto, y hasta el momento no habíamos hecho más que experimentar una agotadora tensión expectativa y excitante a la vez. Pero no pasaba nada, estábamos dispuestas a vivir y a sentirlo todo, no queríamos perdernos ni un detalle de todo lo que se nos abría a nuestro paso.
Dominich incitó mucho a la fiesta en cuanto dijo las palabras Club, Party y The Killers juntas, en una misma frase.
Nada más llegar, Dominich sacó una especie de talonario pequeñito con un montón de tickets.. tachán, tachán! La palabra "drinks token" volvía a escena. Billetito igual a barra libre, Dominich añadió: cuando se os acaben los tickets, nos os preocupéis os daré más. En fin, tal cosa nunca pasó, porque si realmente los hubiéramos gastado todos, hoy no estaría aquí explicando una maravillosa historia de un viaje, un festival… más bien estaría contando mi semana hospitalizada por coma etílico en un hospital alemán.



No hay mucho que contar de la primera noche, mas que se hizo uso de los billetitos, bailamos un poquito, conocimos un poco mejor a los recién llegados, el peso del día estaba recayendo sobre nosotras.


1rst Party


Fui a buscar mi último cubata antes de abandonar el club, cuando de repente ví, a mi lado al chico que nos había preguntado ese mismo día sobre donde estaría mejor salir de fiesta. Justo detrás de él estaban algunos de los miembros de The Killers, pero no.. Brandon Flowers no estaba. David que así se llamaba él, se acercó nuevamente hacia donde estábamos, esta vez, para entablar conversación, o más bien para intentarlo, poco después apareció uno de los guitarristas secundarios de la banda, y he de decir, con un español bastante bueno. No recuerdo su nombre.. sé que llevaba barba, gorrito de marinero y que era de San Diego, de David solo recuerdo su nombre y que era de Nueva York. A medias tintas y de aquella manera estuve intentando explicarles que hacía yo allí, una intrusa catalana que había ganado un concurso de periodismo musical organizado por Vodafone, sin ser periodista, y sin tener ni papa de ingles. Explicando eso, creo que mi caché había bajado muchos puntos de cara a la galería pero yo seguía estando orgullosissima de estar allí. El caso es que con un morro que desconocía en mi hasta entonces, aprovechando que estaba allí el guitarrista y el amigo, les pedí una entrevista al grupo entero, ellos dijeron algo así como.. Brandon, es casi imposible, pero si quieres allí esta Mark, seguro que a él no le importa ayudarte con tu video. Y así fue en dos segundos me trajeron al bajista delante de mis morros, el mismo al que le había pedido la foto, esa misma foto que había quedado borrosa.

Total, que sin comerlo ni beberlo me había agenciado una entrevista improvisada. Y yo limitada con mi superingles macarrónico que no me aclaraba ni con decolorante. Eran muchas las preguntas que me hubiera gustado decirle, pero, ni sabía como formularlas ni si eran adecuadas, y sinceramente no creía que era el momento más oportuno para una entrevista seria, hay que recordar que esta gente estaba allí de fiesta, tampoco quería ser la pesada de turno yo con mis preguntitas para un concurso, así que opté por hacerle decir dos palabras en español, algo más divertido, gracioso, lo justo para que saliera un poco en el video y aportara su granito de arena al tema. Y él no sabe lo agradecida que estoy por eso. Aunque de nuevo el flash no salió, siento decírtelo Mark, pero la cámara no te quiere, o eso, o tienes a tu manager metido dentro de la cámara diciendo: - derechos de autor, derechos de autor, derechos de autor.
De vuelta al hotel, nos hicimos un par de sing star, gané a Kristie un par de veces. eso sí, muy metidas en el papel, tematizadas con las pelucas de rigor.


WE ARE A SINGSTAR


Fin del primer día, pero apenas quedaban unas horas para que empezara un nuevo día.




Despertar en Colonia


Un nuevo despertar, entre sabanas blancas. La insistente e infernal alarma del móvil sonaba al otro lado de la cama. Eran las 8 de la mañana, apenas hacia 3 horas nos habíamos acostado pero aún así Flopy había decidió por las dos que era hora de abrir ojos. Igual no había caído en la cuenta de que yo también me despertaría al oír la estrepitosa melodía, pero la hora que ella había elegido para su ducha matutina me había condenado a su mismo propósito, levantarnos a las 8 de la mañana. Eso Flopy y te lo digo con todo el cariño del mundo, es no tener corazón, un crimen con alevosía y recochineo.
De buenas a primeras pensé en vaguear por la cama y dormir un poquito más mientras ella se aseaba, luego, los ruiditos de las gotitas estampándose contra la mampara, los rallos cejadores de luz que se asomaban entere las cortinas, el secador de mano shiu shiu… No, ni el sueño pudo con eso. Pensando en esto, espero que el día que comparta cama, habitación, mañanas con alguien, sea yo siempre la primera en despertarme, sino ya lo digo ahora, nada de vida conyugal matutina, cada uno en una habitación y arreando, porque lo de los ruiditos de buena mañana, y lo de desvelarse sin tener necesidad, si se puede evitar, mejor.
Una vez en pie, dilema con la ropa, sinceramente el dilema lo tenía cada vez que tenía que vestirme, así que tampoco me centrare mucho en esto, el caso es que me vestí y bajamos a desayunar. Para desayunar, fuentes con yogur, y muesli, croissantts de mantequilla, napolitanas de mantequilla y un litro y medio de café con leche. Evidentemente, hizo su efecto.


Breakfast


Por la terraza del hotel estaban desayunando también Florens y Steven, no sé que hacían tan temprano allí, de Flopy lo entendía, pero de ellos…

Después del desayuno, tuvimos una DJ Lesson, con unos dj..s de rechupete, bueno.. sólo uno. Empezaron a dar la clase en ingles, así que para variar, no me empanava, yo iba tocando botones y tirando pa..tras y pa..lante los platos a mi libre albedrío. Ellos iban hablando como para corregirme, pero.. como no les entendía, pues yo seguía en las mías, además, estaba poseídamente ingobernable, yo solo quería girar los discos.
La música completamente a destiempo y sin ritmo coherente, pero yo la sentía muy "inside me". Minimalismo-vanguardista, así lo titulé yo.





El día anterior Flopy y yo habíamos manifestado nuestras ganas de ir a visitar el museo del chocolate de Colonia. Y los señores Vodafone cambiaron la ruta establecida de la mañana para llevarnos, que majos ellos. Seguían la norma de: tu pide por esa boquita, que se te será concedido. Claro que mama oso y su pequeño retoño ingles también habían manifestado sus ganas de no ir, yo para mi que se creían que solo por ver el chocolate se saltaban la dieta. Así que Kristie fue secuestrada toda la mañana a acompañarlas. Por nuestra parte, los dos Florencios/encias, Steven, Dominich y yo nos fuimos a endulzarnos los sentidos y ha engordarnos solo de oliendo el "shocoladen" alemán (trascripción fonética a mi manera de cómo se pronuncia en alemán chocolate). Me sentía como Charlie en la fabrica de Willy Wonka, me lo hubiera comido todo!



Dominich roza techos, marranoteeee!!


En la fabrica de Willy WonkaMilka, la vaca que ríe

NutellaFuente de chocolate




Después de tanto chocolate, nos querían llevar a comer, todavía no había digerido el desayuno que ya estábamos comiendo. Optamos por ir a un italiano, pizza, pasta, etc.. el conductor nos recomendó uno, así que allí fuimos.


Restaurante italiano


El momento de bajarnos del coche fue algo gracioso y anecdótico: Dominich con sus pintas de líder de la banda de rock del momento, bajo del coche para preguntar si había mesa, tras la afirmación del mesero, vino a buscarnos. El vehiculo estaba justo delante de la puerta con las luces de emergencia, un mercedes negro, con sus cristales negros, su cartelito, eso ya causó una gran expectativa, el punto culminante fue cuando Dominich volvió para abrirnos la puerta, y ayudarnos a bajar. Que vergüenza! Miradas por todos lados, las estrellas del evento habían llegado para comer, o algo así es lo que se pensarían los comensales del restaurante. Miradas intimidatorias mientras comíamos. Luego Dominich nos confesó que el camarero le había preguntado que quienes éramos, que si tocábamos en algún grupo o que, fue divertido. Durante la comida Dominich nos contó que la gente Vodafone estaba haciendo todo lo posible para que nosotros pudiéramos entrar en el back stage y así conocer a The Killers. En tal momento como ese, se me indigestó la pizza. Pero no os preocupéis, ojala se me indigestara la comida por motivos como estos todos los días.
Luego de comer una vueltecita por la catedral y un poco de shopping, pero no mucho porque Colonia estaba abarrotada de gente, daba realmente asco. Recuerdo que en una calle estuvimos paralizadas durante dos minutos del taponamiento de gente sin poder retroceder ni avanzar. Pensé que estaba en Tokio.

De vuelta al coche corriendo, nos esperaban, teníamos solamente una hora para ducharnos y vestirnos para irnos nuevamente a por el segundo evento y quizás… al Back Stage? el momento más esperado se acercaba.








Segundo Evento


Ducha, secador, maquillaje, ropa, el revuelo en la habitación no podía ser mayor. Igual que una batalla naval, todo a contra reloj y de malas maneras. Si era cierto, que íbamos a entrar al backstage a conocer a The Killers, yo, evidentemente, no podía ir de cualquier manera. Menuda cruz la mía, yo de los nervios y nada me venía bien.
Flopy, mientras yo intentaba vestirme coherentemente, traducía y escribía en ingles las preguntas que yo le iba dictando. Esta vez, si caía una entrevista, no me iba a pillar desprevenida.
Bajamos ya un cuarto de hora tarde. Estaban todos en la terraza del hotel, esperándonos para cenar, puntualizo: eran las 6 de la tarde.
Las brasas de la barbacoa ya se olían desde dentro, salchichas, patatas asadas y un largo etc de platos se dejaban ver y oler. Yo acabé por comer por inercia y por gula, no tenia hambre.


MUSIC UNLIMITED


Después de cenar, ya si que si... nos íbamos para el segundo evento, el momento más esperado de todo el viaje.
Llegamos un poco justos de hora. Nada más llegar esperamos a Charlin, por la entrada correspondiente al backstage. Ella y nada más que ella era poseedora de esas maravillosas acreditaciones supremas de color rosa fucsia que se nos iban a prestar . Era esa la tarjeta más codiciada y más valiosa de todas, y estuvo en mi cuello por poco más de un cuarto de hora.
Conseguimos entrar al backstage: Camiones, roulottes-camerinos, un señor Vodafone que no recuerdo el nombre nos explicó como funcionaba el mundo detrás del escenario. Yo ya empezaba a pisparme un poco más del ingles, pero aún así, me quedé a un 50 % de la explicación.
Por allí me encontré con los dos Killeros con los que había hablado la noche anterior, yo pensaba que ya ni se acordarían de mi, o si lo hacían, tratarían de hacerse los longis, pero no… se acordaron, se acordaron, de lejos recibí un saludo y una sonrisa de ellos, que majos, pensé. Yo como buena chica educada que soy, se los devolví.

Finalmente entrar en los camerinos de The Killers fue imposible, los señores Vodafone no quisieron decir nada al respecto, pero tal como hablaban, daban a entender: lo siento chicos, no quieren recibir a nadie. Mi gozo en un pozo, había estado tan apunto, tan cerca... Pero era imposible hundirme, no podía parar de dar las gracias por todos esos momentos irrepetibles y especiales que estábamos viviendo, sin duda ya eran lo más de lo más. No se podía pedir más.

Quedaban cinco minutos para que empezara el concierto. En el escenario estaba todo listo, iban a arrancar concierto con The Rascals, un grupo de Liverpool, que por un día iban a ser los teloneros del gran show del festival. Nunca los había escuchado pero tengo que decir que me sorprendieron para bien, estuvieron muy bien, claro que tampoco estaba yo mucho por el asunto, paso a contar:

Tenía un dilema moral y caprichoso, quedaba muy poco para que empezara el concierto y yo quería estar allí, en el meollo, sintiendo a la gente, bailando y botando como debe ser, sentir el calor y el roce. Pero no de cualquier manera, no! por supuestissimo, yo quería estar en primera fila en el centro de todo. Así que no me lo pensé dos veces, le dije a Flopy, coje tu acreditación que se vea bien y no tengas compasión, tu sígueme el cuento. Total, nos adentramos a la selva virgen, los indígenas salvajes mostraron resistencia y caras de: Tu por aquí no pasas ni de coña. Pero allí estaba yo, con mi simpatía y mi sonrisa caracterizadora, para hacerles una entrevista. Era decirles, unas palabras para MTv y la cosa ya cambiaba. Algunos se ponían hasta nerviosos. Me partía la caja.. El caso es que conseguimos llegar hasta el centro, en inmerecida segunda fila, con la excusa de las entrevistas.. buff, menuda jeta la nuestra.


La camara y la reportera


La verdad es que fue muy divertido hablar con la gente, hay anécdotas para todos los gustos: algunas muy graciosas, hay quienes te miraban mal, otros con admiración, algunos se ponían vergonzosos. Incluso un californiano que estaba en Alemania para formarse como militar, conocía el concurso de Vodafone Music Reporter, me quedé helada cuando me lo dijo.
La entrevista que siempre recordaré con especial cariño, es la de un chico alemán super fan de The Killers. Muy amable en todo momento, contestó de buena gana, nos preguntó que de donde éramos, que hacíamos allí etc. Lo bonito y especial fue justo al acabar el concierto. Vino a buscarnos, y nos entregó una carta sellada, en ella habían dos postales del grupo y un texto, el sobre iba con su correspondiente dirección y sello alemán. Vamos, que el chico no se lo pudo poner más fácil. The Killers sólo tenían que leer la carta y enviar las dos tarjetas firmadas, una para él y la otra para su novia. Nos pidió por favor que intentáramos hacérsela llegar a algún miembro del grupo. Yo pensé, ojala pudiera dársela, y si hiciera falta, yo misma iría en persona ha obligarles a firmártela...una firma, y ellos no saben lo feliz que pueden llegar a hacer a alguien. Me sentí un poco como papa Noel, es como que en mis manos había depositado un sueño, una ilusión muy grande, que yo quería cumplir.
La carta se la dimos a Dominich, igual el podría dársela al manager o alguien que pudiera acceder a ellos, no antes, sin de que Flopy fisgara lo que ponía en ella.
Al día siguiente recibí un e-mail de este chico, felicitándome por mi video y dándome las gracias por todo. Desde aquí te digo: Christian, gracias a ti. Sé que la carta a sido recibida por los miembros de The Killers, ahora sólo puedo esperar de todo corazón a que te sea contestada.

Volviendo al concierto y dejando de lado el sentimentalismo: Después del momento, "más morro imposible", "échale huevos al asunto" o simplemente "entrevistas" nos quedamos allí plantadas, en todo el centro, a dos palmos del sintetizador de Brandon y esperando impacientes a que empezara lo bueno. Me estaba subiendo la adrenalina por momentos, y es que no era para menos, se acercaba, se acercaba el momento
.
The Killers arrasó con el escenario, con el público y con Colonia entera. La primera puesta en escena ya fue espectacular, Brandon pisa el escenario y ya lo ha llenado todo. Gestos, movimientos, expresiones, espontaneidad, son algunos de los adjetivos que describen su brutal show. Tocaron canciones de Hot Fuss, Sam's Town, Sawdust y hasta un adelanto de lo que será su primer single del nuevo CD. No tengo palabras, acabé hecha un sándwich, sobada hasta los topes, pero yo era feliz, lo estaba viendo, viviendo y oliendo, ahí a pocos metros de mí. Me pareció notar que Mark el bajista, se había percatado de nuestra presencia entre el público, pude intuir cierta sonrisa de medio lado hacía donde estábamos, de esas de...: míralas, están ahí.
El broche final fue grandioso y no lo pudieron hacer de mejor manera que con "All These Things That I've Done" y un juego de luces pirotecnias que iluminaron el escenario y el cielo Colonia. Sin duda The Killers había dejado huella en esa ciudad. En mi también.









Video casero.


Stadgarten Contrataca

Había tres posibles opciones, stadgarten, fiesta en una discoteca a la que no fuimos y deberiamos haber ido y a la fiesta del hotel. Al final nos decantamos por la cartelera de Stadgarten: Zombie Nation, The Glimmer Twins y Punks Jump Up. Nada más salir del escenario de la plaza de Roncalliplatz, nos dirigimos para allí.
Al parecer no nos fijamos bien en los horarios de las actuaciones, la fiesta en Stadgarten no empezaba hasta las 3 de la madrugada y la programación del otro sitio estaba hecha expresamente para que se puediera empalmar de un sitio al otro. El caso es que cuando quisimos reaccionar ya eran las 2 de la madrugada y ya no valía la pena moverse.
Allí no había ni cristo, eso nos dio pie a charlar un rato y conocernos más en una sala tipo lounge y mientras esto sucedía, para que engañarnos Vodka va. Vodka viene. Cuando mi cuerpo adquirió una dosis razonable de alegría. Me fui a montarme la fiesta yo sola. Allí estábamos, el DJ y yo.. y por arte de magia, en cuanto me volví a girar la pista de baile se había llenado hasta los topes. Todos los demás aún en una sala de charla y yo me encontraba en el centro de la pista sola dando el espectáculo. Hice amigos alemanes, y para que engañarnos, también hice campaña: persona que conocía, persona que le pedía que me votara: así fue como gasté todo mi pintalabios rojo apuntando myspace en brazos y servilletas. Algunos de ellos hasta me han escrito y me han mandado recuerdos. Tengo que decir que a los alemanes les fascina Barcelona y hasta algunos conocen el Razz, flipa! Germaniss vosotros si que sabéis!!


German frends!


gato con moco


Bueno, de fiesta y de relaciones publicas con la "pipol".
Bailoteando por ahí, me encontré al cantante de Coldcut, y foto que le endiñé, y que majote él que posó bien pegadito a mi.


Couldcut


Más fotos, a él y a todo quisqui que se quisiera hacer una foto conmigo. De hecho algún que otro me lo pidió. Evidentemente, no querían perderse la maravillosa oportunidad de hacerse una foto con esa zumbada que iba sola de lado a lado de la pista con unos movimientos un tanto extraños y desacompasados.

Después de un rato, algo captó mi atención en la dancefloor: era Flopy, me alegré mucho de que quisiera unirse a la fiesta, pero la muy traidora no iba sola, iba acompañada de un móvil desconocido grabándome. Era el de Florens, la muy perra estaba grabando mis vergüenzas bailarinas y encima con un material impropio, vamos, que ese material pertenece ahora a manos alemanas y vete a saber tu lo que puede hacer con eso. Justo detrás de ella estaban todos: los chicos, Kristie y Dominich se habían unido a mi auto-party. YEAH!!! Ya estamos todos! Creo que mi tontería era contagiosa, o por lo menos en parte. Conseguí que alguno bailara, y de paso fliparan un poco con la reporter española. En un momento de la fiesta pensé: Donde están Mama oso y su pequeño retoño ingles? Pero tan pronto vino esa pregunta la cabeza se fue. Por ahí me encontré a una camarera de la zona VIP del hotel. Le hice un gesto como diciendo: tsss que te he visto, y hasta creo que intenté mantener una conversación con ella, luego pensé que igual estorbaba un poco, la chica estaba con un chati de flipar, así que hice lo propio y me despedí como buenamente pude. A todo esto el Vodka no paraba de correr. Era tiempo de "drinks token" y de fiesta, mucha fiesta. Recuerdo que no paraba de disculparme con la gente por mi estado lamentable de persona sin ningún pudor ni vergüenza, Menos mal que la gente Vodafone es un encanto, y vale decir que ellos también le daban mucho al alcohol. Me hicieron notar lo contentos que estaban de que estuviéramos disfrutando de todo y que por favor, no me reprimiera. Dicho y hecho, de hecho.. Tampoco tenia yo intención hacerlo, a reprimirme me refiero.
Cuando yo estaba en mi auge de conocer gente y bailar, alguien me cogió del brazo y me dijo: -Zaida, vamos para el hotel. QUÉE??? Pero que clase de cortarollos era ese? Yo no quería, la fiesta no había hecho más que empezar y ya me había apoderado de la pista de baile. Y además, no quería ir a dormir tan pronto. Dominich me aclaró al momento que no íbamos a dormir, íbamos a la otra fiesta…
mmm.. pues vale! :)



Así continuo... Saturday night in the hotel party



Allí llegamos, la fiesta nos esperaba, porque tal como había dicho Dominich, la noche aún no había terminado.
Para mi sorpresa la planta baja del hotel estaba a petar de gente y en uno de los mejores ambientes, y eso que ya era tardecillo.
Tengo que admitir que tengo ciertas lagunas sobre algunos momentos de esa noche, pero recuerdo momentos especiales.
Estuve cantando en el sing star como una descosida, sólo me sabía tres canciones, pero era la reina de las tres canciones: creo que gané a todos los que me retaron.. Nos entregabamos en cuerpo y alma al cante, duelos vocales, como si fueramos autenticas estrellas del momento. El sing star creó gran expectación y público. Joy, una chica Vodafone, que hasta la tarde siguiente pensaba que se llamaba Kristen, básicamente, por una mala traducción de Flopy, me dijo que el guitarra de the killers me había escuchado cantar "When you were young". A la mañana siguiente quería pegarme un tiro y autocombustirme para que no encontraran mi cuerpo. La virgen! Que vergüenza!

Recuerdo que también intenté jugar a los bolos con la Wii, pero creo que Miles, el cantante de The Rascals fue más bueno que yo, sé que me invitó a jugar con ellos porque ya intuía mi patosería con la maquina. Aproveché que estaban por allí para intentar hacerles dos preguntas para el video, de hecho tal video existe, pero creo que no era muy apropiado sacar a la luz esa entrevista. Mi imagen de reportera profesional deja mucho que desear. Aunque agradezco al grupo sus palabras. Todo un placer chicos!

Creo que después de esto, acompañé a Flopy arriba, quería descansar, subí con ella a dejar las chaquetas y a abrirle la puerta de la habitación. Al bajar me encontré con Dominich, creo que estaba algo preocupado por mi estado: me dijo riéndose algo así como: a veces parece que tengas 22 años como a veces parece que tengas 18. Lo de los 18 yo creo que lo decía por ese preciso momento. Estuve hablando con él un rato largo, lo que me permitió darme cuenta de que mi ingles iba evolucionando notablemente. Hasta el me lo dijó: deberías beber más Vodka, creo que te ha ayudado con el idioma. Y tanto, pensé yo. El acento ingles te sale natural, el vodka aniquila toda articulación de la boca para no vocalizar una mi..er..d..
Mientras hablaba con Dominich, el guitarrista de The Rascals iba paseandose con mis gafas, de vez en cuando, iba echando un vistazo controlando que no se me escapara. Vinieron a despedirse, se iban ya a su hotel. El guitarrista me propuso ir al hotel con ellos a seguir de fiesta. Yo por mis adentros, pensé: - chaval, que yo soy una reporter de calité, que no soy ninguna groupi!, pero en vez de eso, rechazé la propuesta con una amplia sonrisa del palo: menudos famosillos estos y me despedí de ellos con un: - nos vemos en Barcelona señores!


Bateria de The Rascals

Kristie and me


Por allí había gente famosa, yo no los conocía, y si los conocía, no me di cuenta. Flopy a la mañana siguiente me dijo algo de un rapero famoso, pero yo no recordaba tal cosa.

Seguí de fiesta hablando con gente y porque no? Más Vodka. Recuerdo alguna conversación con Joy, un encanto de mujer, alocada y divertidísima que no paraba de hacerme reír. Me confesó que mi video le había encantado y me manifestó sus deseos de que fuera yo quien ganara el concurso. Me dijo que nada más ver el video, pensó que era perfecta para Mtv. Me dijo reiteradamente: - zaida, sé que vas a ganar.
Que me decís? Era para comérsela o no? Luego no paraba de repetirle lo mismo que me había dicho a mí, al guitarrista de The Killers. Ahí si que recupere un poco mi entereza, y mi sentido del ridículo, para enderezarme y avergonzarme de las palabras de la inglesa.

También tuve unas palabras con él, después de la maravillosa presentación que Joy había hecho de mí, me animé a seguir practicando mi ingles con él. Le dije que el concierto había estado espectacular y bla bla bla, y cito literalmente lo que le dije: - I love The Killers, a lo que el contestó: - The Killers loves to you too.

Me partió el corazón en no se en cuantos cachitos. Lo sentía fragmentado en mi, y cada uno de esos cachitos latía a mil por hora, había llegado al punto máximo de felicidad, estaba viviendo lo más de lo más y encima recibiendo tanto cariño de unas personas que hacía apenas un día que conocía.

Dominich vino a buscarme, se iba a dormir y quería despedirse. Yo también me iré ahora mismo le contesté. Y así fue, Joy y el guitarrista me acompañaron a mi habitación. Ellos continuaron pasillo al fondo.. no quise ser mal pensada, pero creo que era evidente lo que iba a suceder esa noche.


Fin del segundo día.

Un nuevo día: por cierto, lluvioso.



Hotel Vodafone



QUEEE? No me lo puedo creer, no puede ser, no me puede estar pasando esto, pensé. ¿De donde venia ese ruido? ¿El baño, quizás? ¿Acaso Flopy había vuelto a atentar contra las normas lógicas de la naturaleza y había vuelto a irrumpir mis dulces sueños con su aseo matutino? ¿Era eso posible? Definitivamente tenía que ser una broma. Afirmativo, eran las 8 de la mañana y ella ya estaba en pie.
A penas tenía fuerza para abrir los ojos, el rimel me había pegado las pestañas y había echo lo propio tiñendo las blancas sabanas de color carbón. Cuando alcé la mirada, Flopy ya estaba vestida y dispuesta a bajar a desayunar. Dilema moral, no podía articular músculo pero me entraron unos remordimientos que me obligaron a sacar fuerza de donde no las había y hice un esfuerzo sobrehumano para tenerme en pie y vestirme. –Zaida, no estas en Colonia para dormir, da igual que acabes contigo misma llevando este ritmo de vida, vive al máximo y exprime cada minuto de lo que tienes, ya morirás mañana. Una frase que solía repetirme en la cabeza mientras la pasta de dientes resbalaba por mi mejilla.
Ya en el comedor, desayunando, aún no podía creerme que estuviera despierta, apenas había empalmado de beber Vodka a beberme un café de litro. El comedor poco a poco se fue llenando de señores Vodafone, yo intentaba no mirarles a la cara y esquivar las miradas, me daba vergüenza. Hasta que Dominich apareció en escena y tubo que preguntarme: Que tal estas?. Ya esta, ya he tenido que hacer la gracia, le dije. Yo sabía perfectamente a que venia esa pregunta, igual como sabía perfectamente a que venia esa risita intimidatoria. Todo el mundo me había visto hacer el mongui la noche anterior, pero yo estoy segurísima que ellos también lo hicieron, aunque.. Lastima, yo no lo recordaba.

A fuera chispeaba, el cielo estaba encapotado y en el ambiente había una cierta humedad. Nos dispusimos a tomar el coche para visitar Colonia de nuevo. En el coche reinaba un silencio sepulcral. Pero para eso estábamos Flopy y yo, para romperlo. El café estaba haciendo su mágico efecto activador, mientras los otros estaban adormilados nosotras no parábamos de rajar, realmente era muy divertido que nadie te entendiera, a veces daba la sensación de que simplemente no hablaban porque intentaban escucharte y entenderte. En ocasiones, por precaución, hablábamos en catalán. Porque allí nadie se salvaba de nuestros comentarios, pobres ilusos!

Esta vez, el itinerario había sido diseñado por los señores Vodafone. Nos llevaron al panorama, el edificio más alto de Colonia. Un edificio de 29 pisos que tenía unas vistas impresionantes: desde allí podíamos ver el río Rhin, la catedral, las bonitas y coloreadas casitas típicas de la ciudad, los grandes puentes de hierro… todo un placer para la vista.


28 pisos  en dos segundos

PANORAMA Building







Luego fuimos en teleférico "cable car" para cruzar hasta el otro lado del río. Menuda estampa más verde, los parques eran de un verde intenso, un verde que nunca había visto, sinceramente me impacto la viveza del color.

The cable car pictures:

Cable car

CABLE CAR



The green

El gran verde.


Anécdota del momento: en un momento determinado del viaje en teleférico, baje la cabeza y me llamó la atención unas piscinas al aire libre: pensé, esta gente debe estar pasando un frió de dos pares de narices, ahí, al aire libre. Me fije con más detenimiento en las personas que estaban nadando y me di cuenta de que iban desnudos. Des de aquí, lanzo al aire unas preguntas a los señores negociantes-bussines del mundo, ¿A que empresario se le ocurre montar unas termas nudistas debajo de un teleférico turístico?. ¿Es que acaso esos ancianos querían que les viéramos su arrugado culo? ¿Acaso esos esculturales cuerpos merecían ser vistos, cual monumento? Ahí dejo mi humilde reflexión.


Volvimos al coche. Allí estaba mama oso aguardando nuestra llegada, le daban miedo las alturas y estuvo torturando a Shasha con la radio, mientras nosotros hacíamos las visita. Shasha nos llevó a unos famosos estudios de televisión alemanes a las afueras de Colonia.


Instantaneas desde el coche:



carretera: derech: Dominich, izquir: Kristie

Tartas de pelicula

Me llamó la antención una pastelería que sólo hacían pasteles de boda: pasteles de pelicula.



Estuvimos caminando por algunos de los plató, un pueblito pequeñito enteramente de atrezzo. Shasha, nos contó que por allí estaba la casa de gran hermano alemán.


Atrezzo, Platos de televisión alemanes



Puerta de mentira cochinaAtrezzo

Toock, toock!!


De vuelta otra vez a Colonia. Hoy íbamos a comer en Stadgarten, un sitio al que tenía por costumbre, ver de noche y con alguna copilla de más. Pero no íbamos a la parte de la discoteca sino a un recinto ajardinado la mar de acogedor, en el que habían instalado unas carpas y un mini escenario. Comeríamos en la terraza del restaurante.

Allí estaba todo el equipo Vodafone para hacer una comida propiamente dicha "en germanor" y abejas, muchas abejas. Me dieron la carta, no entendía nada, por mí como si allí ponía: hormigas con bilis de vaca a la vinagreta, que igual me lo hubiera pedido si sonaba bien. Menos mal, que vi mi salvación resaltando en el menú: Hamburger, esa palabra tan internacionalmente conocida y exquisita a la vez.

Una vez en la mesa ya empezó a decaer la cosa, ya estábamos cansados, mirábamos los platos, comíamos casi a desgana, no había nadie que no fuera con sus gafas de sol de rigor, ocultando unas marcadas y oscuras ojeras.

Yo me metí una autentica hamburger de aupa, que no tenia desperdicio alguno, con sus pisos, su hamburguesa, sus virutas encima del pan, su lechuga, sus patatas fritas, todo un mundo calórico que iría directamente a mi culo, con el único propósito de agradandarlo vilmente.


Hamburger


Tuvimos de nuevo nuestro altercado habitual con el agua. Señores alemanes, que el agua del rió se coge sin gas! Que manía con manipular lo que Dios nos ha dado tan sabiamente con esa gracia divina. Ahorrense trabajo y no añadan burbujitas lo que esta tan ricamente bien sin ellas. Viva el agua mineral natural a secas.


Después de la comida no tardamos mucho en volvernos para el hotel, la gente estaba cansada, la noche anterior había sido muy movidita y la que se presentaba esta noche no iba a ser menos. Pero antes de marcharnos, estuvimos echándole un vistazo a las carpas Ericsson, que aparte de poder escuchar música, te regalaban chicles.


Enrique iglesias??


Volvimos al hotel.. algunos de nosotros a descansar, pero.. nosotras no!


Hi my name is zaida, I am here to…


Una vez llegamos, Dominich y los chicos alemanes se despidieron de nosotras, nos abandonaban por motivos laborales, dejándonos solas con mama oso y su pequeño retoño madame topo. Me sorprendió mucho que no se quedaran a la fiesta del ultimo día, y eso me supo mal, ellos habían estado allí en todo momento acompañándonos y se hacia raro salir sin ellos. Nos quedábamos sin hombres!

En el hall del hotel, mientras los chicos cogían las maletas, me entró un irrefrenable deseo de descansar, lo primero que me dije fue: zaida, vete a dormir un rato. Pero luego pensé en que todavía no había reparado en como iba a montar el video, ni las partes que tendría, ni nada. Por unos momentos había perdido la noción del tiempo y del porque estaba yo allí. Mi misión en Colonia, aparte de disfrutar, era grabar un video-reportaje que todavía no había pensado en él mas que dos minutos, y si bien era cierto que habíamos ido grabando cosas, pero sueltas, sin orden de aparición o lógica. Así que quise tomarme la tarde para ir organizando los videos y pensar en las partes que faltaban por grabar y borrar las que no servían.

Esa misma tarde, se me ocurrió hacer un video en ingles para introducir el video, así quedaba demostrado que aunque el video estaba grabado en castellano, podía hacerlo también en ingles y por lo tanto ser apta para trabajar para Mtv UK. Lo que ellos no sabrán nunca es que me pase toda la tarde ensayando ese acento y esa frescura en el idioma.

Le pedí a Flopy que me tradujera un guión que me había hecho de lo que quería decir. Estuvimos practicando mi pronunciación en el hall del hotel, captando así la atención de un joven perdidosita portugués que nos ayudó con el guión y la pronunciación. Juan que así se llamaba el chico, llevaba días por el hotel y Flopy no paraba de decirme: ese chico es español, que te lo digo yo. Yo pensaba, pues más vale que no lo sea, porque como entienda todo lo que rajamos, en fin. Finalmente no resultó ser español, pero si habitante de la península y entendedor de nuestro idioma.

Después de hora y media intentando memorizar el texto en ingles y dar el coñazo articulando palabra por palabra, me di por vencida. Dije: Flopy cuélgate el papelito en el cuello y yo leo mientras vas grabando, como en la tele, porque sino no vamos a acabar nunca. Así que subimos a la habitación y lo grabamos.

Ya se acercaba la hora de ir nuevamente para el hotel DOM, nos empezamos a vestir y arreglar, sabíamos que hoy el día nos lo íbamos a tomar más de tranquis. El cuerpo pedía descansar y nosotras no se lo habíamos dado.

Buscamos a Kristie por todo el hotel, no la encontramos, volvimos a subir, volvimos a bajar y finalmente allí estaba ella. Haciendo honor al drinks token con su vasito en mano en la terraza del hotel. En seguida bajaron, Mortifia Adamms y la pequeña Miércoles. Ésta ataviada con un vestido horroroso, pero feo, feo, rojo con topos blancos, que hacía recordar a Minine Mouse, así con vuelos y enaguas. Flopy y yo nos miramos, yo intenté disimular mis ansias de reír, pero a ella se le notaba que hacía tripas corazón para no estallar en risa.


Bueno señores, súbanse de nuevo al coche, nos vamos al último evento.


Tercer evento




Pues ahí llegamos, con más calma de lo normal y más cansadas de lo habitual. Nos costó un poco encontrar sitio en el balcón del hotel Dom, pero finalmente nos hicimos un hueco y nos montamos un pequeño tenderete, que poco a poco se iría llenando de vasos y platos vacíos. De nuevo, el incesante pase de bandejas se iba sucediendo. Y como no, a comer se ha dicho. Compartimos momentos con los habituales y a esa lista de habituales se añadieron Joy y Charlin, encantadoras ellas. A las dos inglesitas les molaron mis fotos de The Killers.





Minutos antes de empezar el concierto, me llevé a Flopy para abajo, al meollo, quería grabar un video de despedida del festival. Hoy cerraban el evento con Gentleman, un grupo alemán que hacían una especie de reagge-chill out , muy pegadizo y bailable. He de confesar que no es un estilo de música que suela llevar en el ipod o al menos no lo escucharía usualmente, pero verlos en directo fue una pasada. El grupo lo vivía tanto que era imposible no contagiarse de su energía, ellos lo vivían y lo hacían sentir. Creo que nunca había visto un grupo y un público tan entregados y sometidos a esa mágica conexión.

Grabamos el video y volvimos para la terraza del hotel a continuar disfrutando del espectáculo y de la comida. En el hall del hotel me encontré con aquella chica a la que la noche anterior había interrumpido con un chico, solo porque a mi se me antojaba entablar conversación con ella. Me tape la cara con el bolso, pero finalmente me reconoció y mediante una sonrisita me preguntó que como estaba, era evidente a que venia esa pregunta maliciosa, no era la primera vez que la escuchaba en el día de hoy.

Volvimos con Kristie y Joy, y mientras hablábamos, alguien conocido irrumpió en la conversación: Dominich acababa de llegar. Había vuelto de improvisto. Me alegré mucho de volverlo a ver, ahora si que abría fiesta. Yo, educadamente me levanté para darle dos besos. No se si lo sabéis, pero esto es una tradición muy común en éste, nuestro país, saludar a la gente con dos besos cuando se ven y no esperaban verse.

Bien, pues los alemanes no siguen las mismas costumbres, evidentemente,, así que cuando hice el amago de girar la cara para saludarlo, me miro con cara rara. Me sentí terriblemente estúpida, nuevamente, pero bueno, no era la primera vez que me sentía así en ese fin de semana, una humillación más una menos, tampoco venia de allí.

Estando por ahí, se me ocurrió la idea de preguntarle a Kristie si podíamos quedarnos algún cartel del evento, un póster o algo para colgármelo en la habitación. Ella me señaló a Joy y me dijo: pregúntaselo a ella. Yo le contesté: A Kirsten? A juzgar por la cara de Kristie diría que no era a ella a quien tenía que pedírselo, pero ella seguía insistiendo en que la persona que yo decía que era Kristen, era Joy. Efectivamente, todo el fin de semana había vivido en una completa mentira. Kirsten no existía, Kirsten era Joy, y yo llevaba todo el fin de semana llamándola erróneamente.

Tras un concierto genial, era la hora de despedirse de ese hotel y de esa plaza, que penita.

Mientras nos íbamos, Dominich hizo alarde de sus conocimientos del español y lo incitamos a que nos lo mostrara. Pero no quiso, decía que el era un gentleman y que las palabras que sabía no eran muy adecuadas para dar una buena imagen de él. Hizo el amago de decir algo, pero Flopy lo cayó. Y yo me quedé con las ganas de saber que era eso tan feo que sabía decir, de entre algunas palabras distinguí: marranota. Surgieron momentos divertidos, yo me dispuse a enseñarle palabras bonitas en castellano para conquistar a una mujer o a un hombre como dios manda. Creo que se preocupó porque pusiera en entredicho su condición sexual, aún así le hizo gracia, yo no lo dudaba pero estas cosas nunca se saben. Momentos patosos bautizados quack quack, traspiés, trabalenguas, una vez más, el alcohol volvía a dejar huella.


Esa noche de vuelta al hotel Vodafone, yo fui la copiloto de shasha y los demás en los asientos traseros, toma toma.